@Mimitad_

Mi foto
Mérida, Venezuela
Soportable como Amiga, insufrible como Amor.

Compartiendo sonidos


Hace no mucho he conocido a un chico que está estudiando musicoterapia. Me aproveché y me dió este ejemplo que me pareció maravilloso.

Ella, la paciente, es una niña ciega de cinco años. Una niña que no quiere salir nunca de casa, que no quiere tener amigos, que se aisla. Él es el musicoterapeuta (en este caso era hombre). Habla con ella, le da confianza. Se sientan al piano juntos y la invita a tocar las teclas y a experimentar qué sonidos puede producir presionando las teclas. Él empieza a acompañarla tocando algunas melodía, siguiendo su ritmo y notas. Creando luego una melodía juntos. Cada vez la melodía se hace más elaborada y alegre. Él la va llevando. Creando un nuevo estado. Con el tiempo, empiezan a danzar juntos al ritmo de la música, ella se está abriendo al mundo, a nuevas experiencias y a nueva gente. Va aprendiendo poco a poco que puede disfrutar con su forma especial de relacionarse con el mundo (todos tenemos nuestra forma especial).

Qué profesión tan bella.


7 comentarios:

Un hombre sencillo dijo...

Referente a las profesiones, hay algo que encuentro esencial. Uno debe dedicarse a su pasión. Cuando uno trabaja con esa ilusión especial que da el sentir lo que hace proyectado hacia los demás, siente que la vida se completa.

Parece que a nadie le gusta trabajar, y aunque cobráramos un sueldo cada mes vitalicio, deberíamos hacerlo o el alma se nos atrofiaría en una prejubilación espiritual. Claro está, muy poca gente disfruta con su trabajo, y es que hay pocas cosas tan gratificantes como trabajar con niños, y pocas cosas que calen tan adentro como la música.

Por lo que veo, mucha gente relata sus dramas de espíritu y una cotidianedad que les repatea, con una retórica escalofriante. A veces uno contempla la vida y se da cuenta de que las cosas son mucho más sencillas de lo que uno cree... o acaso uno no puede luchar por dedicarse a lo que le llena el alma?

Siendo "práctico", pienso que existe una comunión entre modus vivendi y pasión interior, pero hay que tener las cosas muy claras para poder proyectar todo eso en la realidad y, además, sostenerlo.

Al final, como sostengo, las cosas son mucho más sencillas de lo que parecen...

Mimi, sigues teniendo un sitio en mi blog, por si te pasas a quedarte un ratito. No suelo tener muchas visitas... o tal vez vienen con prisas! :)

Lulamy Angouleme dijo...

Hay ciertos trabajos que son muy agradables, porque tus esfuerzos se personifican y has creado algo.
A pesar de que el nombre echa un poco para atrás (suena a vegetariano, que se alimenta con comida macrobiotica y snobismo) con el ejemplo he cambiado de opinión, y no solo por la niña, sino porque en muchísimas ocasiones, la música nos ha salvado a muchos de cometer un error, o nos ha ayudado a repararlo.
Muchos besos

Mi Sentir dijo...

Tenìa idea de lo que era esta profesiòn, pero con tu texto mira que si lo voy a apreciar ahora...que envidia el poder ayudar de esa manera a las personas...
besos.

GreGori dijo...

Muy bonito post. Es necesario que las personas potencien los sentidos de los que no están privados. A mí me resulta un tema interesantísimo, el año pasado, al tener una profesora sorda, empecé a sentir mucha curiosidad, investigué y me topé con libros muy interesantes. Siempre me he preguntado si los ciegos de nacimiento, soñarían con voces, igual que los sordos profundos piensan visualmente. Todos tienen su mundo personal, aunque sea diferente del nuestro. Un besazo

mimbre dijo...

Hola MIMI...
Es para mi, un honor que visites mi "rincón", espero sea de tu agrado...son simples sentimientos volcados al papel¡ De ahora en más, te leo y sigo, Si¡ Prometo visitarte todas las veces que el tiempo me lo permita¡Bonito blog tienes¡
Un abrazo enorme.
Osvaldo

Diario de nuestros pensamientos dijo...

q buena fabula...

Verónica (peke) dijo...

Precioso post y me ha gusta la moraleja de la fabula...

besotes de esta peke.

pd. te espero por mi rincon con tu taza de cafe, siempre que quieras...