@Mimitad_

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Mérida, Venezuela
Soportable como Amiga, insufrible como Amor.

Desearia Escucharte, y ser escuchada...

Hoy mientras compartía aproximadamente 8 horas de mi vida, en una cola interminable donde acompañaba a mi madre, me di cuenta de lo importante y lo satisfactorio que se siente ser escuchada...


Cuando tengo un problema no quiero consejos prematuros, quiero una escucha atenta. Que te pares y me mires, sentir que me escuchas con paciencia y con la mente abierta. Porque me sienta bien, porque me siento comprendida, arropada y querida. Y porque es uno de las rasgos que más valoro.

Y quiero también saber escucharte atenta-mente porque sé que es muy importante para ti, porque gano tu aprecio sincero y porque aprendo de ti.

Aprendo porque me quedan muchas cosas por saber. Y porque también quiero aprender a ver las cosas desde puntos de vista diferentes, salirme de mi y de mi pequeno mundo.

Antes de ponerme a hablar para mostrar lo inteligente que soy, he de saber primero lo tonta que soy, aprender y mostrar mi aprecio de una de las mejores formas: escuchando.

4 comentarios:

Bergeronnette dijo...

No es acaso eso lo que queremos todos? No que opinen, aconsejen, interpreten, tan sólo una atención para escuchar, y un hombro por si acaso.

Psicomuri dijo...

Lo importante que es escuchar!!

Desgraciadamente estamos en un Mundo donde más que escuchar se oye. Mucha de nuestra atención auditiva va enfocada a oir lo que queremos oir... Somos capaces de oír el ruido de una moneda en una multitud inexpugnable, acompañado de un "¡¡Si es redonda es mía!!"

Tenemos que aprender a escuchar, no sólo desde la mente, sino desde el corazón. ¡¡Cuántas veces no sólo hablan las palabras!! Y cuantas nos hablan de corazón a corazón. Como amigo, familiar, compañero, persona... no sólo como psicoterapeuta, tenemos que aprender a escuchar, a olvidarnos eso de oir, a saber escuchar lo que "no se dice"

Mimi, por desgracia sólo puedo leerte, pero te escucho desde la distancia y con el corazón...

Anónimo dijo...

estoy seguro de que alguna vez hemos estado tan ensimismados que nuestros oídos estaban tapados de la propia torpeza inexpresiva ,intoxicado hasta la garganta gritando lo impotente que nos sentimos por no poder ser realmente escuchados; cada uno a su propia manera logra apreciar el sonido del silencio, las palabras entre sollozos... es la manera en que se debe comprender el lenguaje del alma, no es sino colocarle el verdadero valor a nuestras palabras.
anonimo (eli-s) dugh..

Tomás Mielke dijo...

si sabes escuchar te escucharán,

si sabes escuchar aprenderás

un abrazo